Cómo gestionar facturas impagadas legalmente en España (y qué hacer antes de ir a juicio)
Cómo gestionar facturas impagadas legalmente en España (y qué hacer antes de ir a juicio)
Antes de demandar, hay pasos que puedes y debes seguir. Requerimiento formal, interés de demora, mediación. Aquí tienes el orden lógico para recuperar lo que te deben.Infactura
Paso 1: Confirmar que la factura está vencida
Revisa la fecha de vencimiento y que hayas enviado la factura correctamente. Si el plazo aún no ha cumplido, espera. Si ha vencido y no has cobrado, pasa al siguiente paso.
Paso 2: Recordatorio amistoso
Envía un recordatorio por email o por el canal habitual. Muchos retrasos se deben a olvidos o a problemas internos del cliente. Un aviso breve y profesional suele bastar en la primera fase.
Ejemplo: "Te adjunto la factura X con vencimiento el [fecha]. ¿Podrías confirmar el pago o si hay algún problema para tramitarlo?"
Paso 3: Requerimiento formal de pago
Si el recordatorio no funciona, envía un requerimiento notarial o un burofax en el que solicites el pago de la factura con indicación del importe, número de factura y plazo para pagar (por ejemplo, 10 días). Este documento sirve como prueba de que has reclamado y puede ser necesario para acceder a la vía judicial o para activar intereses de demora.
Paso 4: Interés de demora
Según la Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad, si el pago se retrasa más de 60 días (o el plazo pactado), tienes derecho a reclamar intereses de demora. El tipo es el interés legal del dinero más 8 puntos (o el tipo pactado si es mayor). Indica en el requerimiento que reclamarás estos intereses si no se regulariza el pago.
Paso 5: Mediación (opcional pero recomendable)
Antes de ir a juicio, puedes proponer mediación. Es más rápida y económica que un procedimiento judicial. Si el cliente acepta, un mediador intenta un acuerdo. Si no hay acuerdo, no pierdes el derecho a demandar.
Paso 6: Proceso monitorio o juicio declarativo
Si el cliente no paga ni media, puedes iniciar un proceso monitorio (para deudas claras y documentadas, hasta cierto importe) o un procedimiento ordinario. El monitorio es más ágil: presentas la factura y los documentos que acrediten la deuda; el juzgado dicta un requerimiento de pago y, si el deudor no se opone, se declara la condena.
En ambos casos, conviene contar con un abogado o con una asociación de facturación que gestione el cobro.
Qué hacer mientras tanto con tu facturación
No dejes de facturar al cliente si sigues prestando servicios, pero valora si merece la pena seguir entregando trabajo con pagos pendientes. Algunos establecen la regla de no facturar más hasta que se regularicen las facturas vencidas.
Resumen
Orden recomendable: recordatorio amistoso, requerimiento formal (burofax o notarial), reclamación de interés de demora, mediación y, si no hay acuerdo, proceso monitorio o juicio. Documenta cada paso. La mediación puede evitar costes y tiempo; el proceso monitorio es útil cuando la deuda está bien documentada.