Diferencias entre factura, ticket y factura simplificada en España
Diferencias entre factura, ticket y factura simplificada en España
El ticket ya no existe como tal. La factura simplificada lo sustituye con reglas claras. Aquí tienes cuándo usar cada documento y qué datos debe incluir.Infactura
El ticket ya no existe (legalmente)
Desde la entrada en vigor del Real Decreto 1007/2023, el término "ticket" ha desaparecido del vocabulario fiscal español. Lo que antes se conocía como ticket o tique es ahora una factura simplificada. La ley unifica los justificantes de venta en dos tipos: factura completa y factura simplificada.
Factura ordinaria (completa)
La factura ordinaria es el documento estándar. Incluye todos los datos de la operación: emisor, receptor, descripción detallada, base imponible, IVA, forma de pago y cualquier otro requisito de la normativa.
Cuándo usarla: Siempre que el importe sea igual o superior a 400 € (IVA incluido). También cuando el cliente sea una empresa o autónomo que necesite la factura completa para deducir IVA o contabilizar. No hay límite superior.
Factura simplificada (antes ticket)
La factura simplificada permite menos datos. No exige los datos completos del comprador en la mayoría de los casos. El límite general es operaciones de hasta 400 € (IVA incluido).
Cuándo usarla: Ventas menores de 400 € a particulares o cuando el cliente no pide factura completa. Hay excepciones hasta 3.000 € en determinados sectores (hostelería, transporte, comercio minorista) según el Real Decreto 1007/2023.
Datos mínimos:
- Número y serie
- Fecha
- Identificación del emisor (nombre, NIF, domicilio)
- Tipo impositivo y cuota de IVA
- Importe total
Tabla resumen: qué usar en cada caso
| Situación | Documento | |-----------|------------| | Venta ≥ 400 € | Factura ordinaria | | Venta < 400 €, cliente particular | Factura simplificada | | Cliente empresa o autónomo (cualquier importe) | Factura ordinaria (para deducir IVA) | | Hostelería, transporte, comercio minorista | Factura simplificada hasta 3.000 € en ciertos casos |
¿Qué pasa si usas el documento equivocado?
Si emites una factura simplificada cuando la ley exige factura ordinaria (por ejemplo, venta superior a 400 € o cliente empresa que necesita el desglose completo), Hacienda puede considerar el justificante insuficiente. El cliente no podrá deducir el IVA y tú puedes tener problemas en una revisión.
Si emites factura ordinaria cuando podrías usar simplificada, no hay sanción. Simplemente aportas más información de la requerida.
Conservación de documentos
Tanto facturas ordinarias como simplificadas deben conservarse al menos 4 años. La misma obligación aplica a tickets históricos si los conservas. En formato electrónico es válido si se garantiza autenticidad, integridad y legibilidad.
Resumen
Ya no hay ticket. Solo existen factura ordinaria y factura simplificada. Usa la ordinaria para operaciones de 400 € o más y cuando tu cliente sea empresa o autónomo. Usa la simplificada para ventas menores a particulares. Conocer la diferencia evita errores y sanciones.